martes, 5 de mayo de 2015
SCOTT STOSSEL. ANSIEDAD.
NULLA EST MISERIA MAJOR QUAM METUS
No hay mayor desdicha que el miedo.
Lo reconozco publicamente : sufro de ansiedad desde que tengo uso de razón.
Ya a los cuatro años vomitaba horrorizada el desayuno, ante la temible perspectiva de tener que enfrentarme a un nuevo día de colegio, y a la incertidumbre de lo que podría ocurrirme allí.
La enfermedad de la duda la llaman algunos, de no saber exactamente qué nos depara el destino, y temer, por supuesto, siempre lo peor.
Vivir angustiados, aterrorizados por lo que pueda pasar.
Nunca me he sentido tan comprendida, ni tan identificada con alguien, sea psicólogo, psiquiatra o profesional de la salud en general, como con el autor de este libro sobre la ansiedad.
Scott Stossel es un verdadero experto en angustia, pues la ha experimentado en sus propias carnes durante muchos años.
En su libro nos expone de un modo ameno y hasta simpático, su propia lucha contra este problema mental...sin saber definir muy bien si se trata de algo aprendido, genético, conductual, si es tratable quimicamente, con psicoterapia, con ambas, o con ninguna.
Un libro fantástico para todos los "sufridores" del miedo. Una luz en el camino. Si no una solución, al menos la certeza de que no estamos solos, que personas que no nos conocemos de nada, que no tenemos geneticamente nada en común, y que incluso vivimos en dos extremos distintos del planeta, sentimos exactamente lo mismo.
Muy recomendado.
domingo, 3 de mayo de 2015
BÚSQUEDA DE EMPLEO MAYORES DE 45. CAPÍTULO 2. ¿FÓRMATE ...MÁS?
¿Debes formarte?.
Lo escribo entre interrogantes porque quizás se te pasa por la cabeza que YA estás suficientemente formado.
Puede que sí. Puede incluso que estés más formado que el Director de la compañía al que enviaste el ultimo CV, que tu amiga Pepa, que es Apoderada en un banco, o que muchos de nuestros dirigentes.
Pero, métetelo en la cabeza, ellos están dentro y tu no. Este será nuestro mantra a partir de ahora, Intentar meter la patita en un mundo que, coyunturalmente, se encuentra bastante cerrado.
Además, el saber no ocupa lugar, y siempre siempre descubrirás algo nuevo que no sabías.
Por mi parte, me apunté a todos los cursos de formación que me permitieron, y digo permitieron porque , al menos en mi región, los mayores de 45, incluso los mayores de 30 o 35, estamos excluidos incluso de una buena parte de la oferta formativa.
No obstante pude optar a un número de cursos sobre nuevas tecnologías que me resultaron sumamente interesantes (y gratuitos, otro asunto a tener en cuenta, en esta nueva dimensión económica en la que nos hayamos los que estamos "fuera").
La verdad es que al enfrentarme a los cursos si pude comprobar, no sin el debido daño a mi orgullo, que los mayores de 45 estamos en general, bastante alejados de las nuevas generaciones, en cuanto a tecnología de la información se refiere.
Mi profesora, una treintañera apasionada de su trabajo , de las redes sociales, del posicionamiento google, y de otras muchas cosas que en principio me resultaban bastante ajenas, consiguió inculcarnos la idea de que las cosas han cambiado, que los CV ya no son lo que eran, y que esta nueva era de la "red", se ha impuesto, queramos o no, y que una buena imagen vale más que mil palabras. Que ellos, esta nueva generación, saben venderse bien. Cuelgan imágenes suyas en todos los "sitios" profesionales que pueden, que se "validan" unos a otros, que "se gustan" sin parar, y que en resumen dan vida e imágenes a su trabajo, que corre veloz por las redes, como si de un scalextric se tratara.
Así que sí, corre a tu Agencia Local de Empleo, solicita una entrevista con una Orientadora, y cuando hables con ella, pídele que te apunte a todos los cursos formativos que pueda, relacionados, claro está, con tus intereses.
Quizás no te sirva para encontrar empleo, pero créeme, te servirá como ciudadano de este nuevo mundo.
martes, 14 de abril de 2015
BUSQUEDA DE EMPLEO. MAYORES DE 45. CAPÍTULO 1.
¿QUÉ FORMACIÓN TIENES?
Que no es lo mismo que qué sabes o puedes hacer.
Y es que una echa un vistazo a su alrededor y se plantea
hacer un estudio sobre toda la gente que conoce, los que trabajan, en qué
puestos y qué formación tienen.
Y resulta que aquí es donde llega la discordancia entre lo
que nos dicen las Agencias de Colocación y los Servicios Públicos de Empleo, y
la realidad que observamos con nuestros propios ojos.
Resulta que estos organismos nos reclaman titulaciones
varias para según qué trabajos, conocimiento de idiomas, de informática,
masters, especializaciones etc…
Y a una le viene a la cabeza su amiga Silvia, que trabaja en
Banesto y estudió hasta COU, o piensa en los amigos que trabajan en compañías
aseguradoras, oficinas, tiendas, empresas de construcción, y resulta que nunca
han pronunciado una sola palabra en Inglés durante toda su carrera laboral, en
muchos casos sus estudios no van más allá del Bachillerato o la antigua
Formación Profesional (donde nadie estudiaba Informática, dicho sea de paso),
otros han cursado carreras universitarias que poco o nada tienen que ver con el
puesto que desempeñan, y en cuanto a
masters y cursos de post grado, hace veinte años no estaban
generalizados como un complemento imprescindible para tu formación.
Y sin embargo PUEDEN trabajar y trabajan, mientras los
empleados de las oficinas de empleo, pueden prometer y prometen, que o hablas
tres idiomas, has estudiado una carrera de las buenas, demuestras experiencia,
amplia, en el sector que exploras y tu ordenador es una prolongación de ti
mismo sin oscuros misterios informáticos que te planteen el menor reto, o lo
llevas claro, porque no te colocas en la vida, y aún así, cumpliendo todos los
requisitos previos, las posibilidades de éxito son escasas.
Pero tu no pierdes la esperanza, y sigues acudiendo
regularmente a tus sesiones con el Orientador laboral, o con el empleado de
turno que te sella tu cartilla de desempleado.
Y en cuanto cogen tu DNI y lo teclean en sus ordenadores, ya
saben lo que “eres”.
“Aha, con que filóloga eh?”…y tu te hundes en la silla , a
la vez que balbuceas que antes de matricularte en Filología fuiste capaz de
aprobar el Bachillerato, el COU, y la selectividad (en Junio), que puedes
mantener conversaciones inteligentes, coger el teléfono, gestionar una oficina
(que ya lo has hecho), mirar a la gente a los ojos mientras les hablas y un
sinfín de cosas más… Que tienes el C.A.P (Curso de Aptitud Pedagógica, de toda
la vida de Dios, que ahora se llama “master” en Educación) has hecho cursos de
informática y Ofimática, y que además hablas Inglés con total corrección…y que
te consideras completamente capaz de trabajar en multitud de puestos, desde
secretaria, hasta cajera del Carrefour, del Mercadona…El objetivo es tener un
empleo “remunerado”, que vamos, que por lo del contrato mercantil y lo de
“pagar” por trabajar no tragas. Y se lo explicas.
Pero él o ella te mira , a veces con empatía, a veces sin
ella, y pronuncia la temida frase…”ya, pero es que eres filóloga, para trabajar
en todo eso que me dices, deberías tener formación específica para ello”.
Seguramente el o ella no tiene “formación específica” para
decir estas cosas, pero cree que si.
Así que en este primer capítulo sobre formación, olvídate de
las personas que ves trabajando, lo que les exige ese trabajo, y qué formación
tienen, pues seguramente no coincidirá con lo que el mercado laboral te va a
exigir a ti. ¿Por qué?...Pues porque ellos están dentro y tu estás fuera. Cruel
pero real.
lunes, 23 de febrero de 2015
BUSCAR EMPLEO EN ESPAÑA CUANDO YA HAS CUMPLIDO LOS 45
Me he propuesto hacer un viaje conjunto, vosotros y yo…todos
aquellos que nos encontramos desempleados y nuestro trabajo es precisamente
ese, buscar trabajo.
Me dirijo sobre todo al colectivo de mayores de 45, a los
que la crisis ha dejado fuera del sistema laboral, y para quienes volver a
entrar resultará, sin duda, una tarea ardua.
Una se pregunta si merecerá la pena intentarlo, y para ello
busca motivación en medio de los peores augurios. Echemos mano de la positividad, adoptemos una
posición optimista, ¿creamos las promesas electoralistas de nuestros
dirigentes?...¿por qué no?. Ya no tenemos nada que perder laboralmente
hablando, y eso nos sitúa en una posición en la que el miedo a perder el empleo ya
no forma parte del cuadro. Eso ya pasó.
Yo perdí mi empleo en el 2014, y desde finales de ese mismo
año me he propuesto hacer todo lo que esté en mi mano para volver a formar
parte del colectivo de trabajadores de este país.
El futuro es una incógnita, y por tanto aún con algunos
atisbos de esperanza.
¿Qué hacemos? ¿Por dónde empezamos?
lunes, 17 de noviembre de 2014
ADOPTAR UN GATITO
Antes de dejarte
llevar por las tiernas imágenes de gatitos recién nacidos, con sus
ojitos atrayentes, debes pensar en el futuro, y también en los inconvenientes.
Esos ojos que nos encandilan, ese cuerpecito que pide calor, se convertirá en
poco tiempo en un pequeño gato juguetón (y destrozón), y más tarde, en un
gatazo, con todas sus necesidades de alimento y cuidados. No es un juguete.
Cuando decidí adoptar un gatito, me dí cuenta de que carecía
por completo de experiencia en el cuidado de animales domésticos, así que opté
por informarme antes de tomar una decisión definitiva. Leí sobre su carácter,
sus costumbres, el tipo de alimento que necesitan, los cuidados veterinarios...
Como soy una persona bastante obsesiva y perfeccionista (además
de indecisa), tanta información me
asustó y decidí que un gato en casa
podría llegar a ser una fuente inagotable de problemas. Pero justo cuando decidí NO
adoptar, la familia me regaló un gatito.
No puedo negar que al principio no me hizo mucha gracia,
pero era tan pequeño, estaba tan indefenso, que decidí ponerme las pilas y
convertirme en una buena "humana" adoptante.
Su madre había muerto, la dueña de la camada no podía
mantenerlos, y viviendo en un pueblo, su destino era terminar en las calles y
buscarse la vida.
Dejé de pensar en todos los contras y disfrutar de los
beneficios.
Lo primero que hice fue pedir cita con un veterinario que le
hiciera una revisión completa y me orientase sobre cómo debía cuidarle.
En la consulta le desparasitaron externamente con una pipeta
de Stronghold (yo no le había visto nada el día anterior, pero la veterinaria
le descubrió un par de pulgas). Además me recetaron un jarabe para los
parásitos internos.
El primer diagnóstico fue el de un cachorro de apenas dos
meses, con un estado de salud excelente.
La veterinaria me recomendó alimento de gama alta, me habló
sobre los distintos tipos de arena para gatos, hablamos de la castración y de
un montón de cosas más, que yo, como buena primeriza, desconocía.
Tentada estuve de sacar un cuaderno de notas y decirle
"¿podrías por favor repetirme los tres primeros minutos de charla,en los
que me abstraje y preocupé con lo de las pulgas, y luego los otros cinco
después del rato que me concentré, antes de volver a distraerme con lo de los
parásitos internos?"...pero realmente no procedía explicarle a aquella
chica tan maja, que soy pelín ansiosa, me preocupo con facilidad y esto en
principio parecía quedarme grande.
Volví a casa con la idea firme de coger el "toro por lo
cuernos". Mucha gente tenía gato y había sobrevivido a él sin grandes
daños o preocupaciones, así que seguramente yo también sería capaz, una vez
superado el pánico inicial, de quererlo, cuidarlo y disfrutarlo.
La administración del jarabe antiparásitos resultó una empresa
aún más difícil de lo que había imaginado e hizo tambalear mis propósitos de
superación. Se convirtió en una batalla campal en toda regla. Incluso
momificándolo (envolviéndolo por completo en una toalla, para no darle la
oportunidad de moverse o arañar), y con ayuda de algún miembro de la familia,
la cosa siempre terminaba con derramamiento de sangre (la mía).
Dentro de un año, en la próxima revisión, a Dios pongo por
testigo, que no me dejaré embaucar con más jarabes. Me han dicho que hay unas
pastillitas muy prácticas para ese asunto de la desparasitación interna.
Hasta ahora todo ha transcurrido fenomenal en cuanto a su
salud se refiere. Come bien, está ágil y activo (en exceso para mi gusto), ha
crecido bastante en dos meses, y se muestra siempre muy despierto (excepto
cuando duerme, obviamente).
Tiene tendencia a hacer trastadas, sin ser un gato
especialmente travieso. La curiosidad le puede y se mete en líos con relativa frecuencia.
Tan pronto se le queda una bolsa de papel enganchada a una pata y se vuelve
loco, como se lanza de cabeza contra un mueble porque ha calculado mal la
distancia al ratoncito de peluche que pretende cazar. Si abres un cajón es
posible que desaparezca en su interior o que pretenda lanzarse al cubo lleno de
agua de fregar.
El aspirador es el animal más temible de la casa y podrá
despeñarse o derrapar por el pasillo, con grave riesgo de colisión, con tal de
escapar de su rugido amenazador.
Destrozos la verdad es que no ha hecho muchos, pero tenemos
que andar con cuidado y vigilancia. Le tiene el ojo echado a una esquina del
sofá, y a las cortinas del salón.
Hemos probado el truco del spray con agua para evitar que se
lance sobre ellas, pero no funciona. Si está en el salón y queremos
conservarlas, no nos queda más remedio que recogerlas, y apartarlas de su
alcance. En cuanto a su inclinación a rascar la esquina derecha del sofá (que
no la izquierda), hemos probado a ponerle un rascador cerca o echarle spray con
vinagre a la tela, a modo de ahuyentador natural.
Inconvenientes "haberlos haylos", pero ventajas
también.
Este es mi primer gato, así que tampoco puedo hablar desde
una vasta experiencia, pero lo cierto es que ha resultado ser un animal
increiblemente cariñoso al que le gusta mucho estar con nosotros, en nuestros
brazos, sintiendo nuestro calor. Ya forma parte de la familia. Mis hijos le
adoran y parece que es recíproco.
Suele ir a la puerta de entrada en cuanto escucha el timbre
o el sonido de la llave, y tiene por costumbre ir a recibir a todos, cuando
vamos llegando.
En los momentos de relax es igual que un peluche ronroneador
en tus brazos, y se puede pasar horas junto a tí, por puro placer de sentirse
arropado.
Es increíblemente limpio ,y desde el primer día sin
excepción, usa la arena el solito.
Además, se asea bien después de comer, y en otros momentos
del día, sin motivo aparente, también invierte algún tiempo en darse un buen
"fregado".
Nunca lo hemos bañado y sin embargo su pelaje se muestra muy
limpio y sus patas y abdomen (completamente blancos) relucen, a pesar de sus
idas y venidas y "reboces" diversos por suelos y alfombras.
ALGUNOS CONSEJOS QUE NOS HAN FUNCIONADO
ALIMENTO
Casi desde el primer día optamos por pienso considerado de
"alta gama", basicamente proteico, y sin subproductos animales ni
vegetales.
Como era una completa ignorante en este asunto, busqué
información en internet, y le hice un tercer grado tanto a la veterinaria como
a las diferentes amigas, humanas adoptantes, con experiencia.
Escogimos la marca Applaws, basicamente por su composición,
aparentemente muy buena. El pienso lo complementamos con latas y patés de la misma marca.
Cierto es también, que varias amigas han criado gatos
saludables y longevos con piensos de supermercado, y esos mismos mininos parecían llevar vidas plenamente felices.
El tiempo dirá si seguimos en esta línea o según vaya
creciendo, le castremos etc... cambiemos de marca.
ARENA
Hemos probado varios tipos y optado por un cambio regular y frecuente (soy un poco escrupulosa con
estas cosas) con arena normal, ni aglomerante ni de sílice ni nada similar. De
las que conozco de supermercado, la que más me gusta es la de Lidl, además de
ser la más barata.
Su caja tendrá que crecer con él, pues la original se le queda pequeña.
JUGUETES
Imprescindible hacerse con un rascador y una buena colección
de ratoncitos, pelotas, plumeros etc.
Con el rascador hemos tenido que insistir bastante. Llevarle
a él, cogerle la patita, intentar que rasque.
Hoy he comprobado que ya lo rasca por propia voluntad, cosa
por otro lado muy deseable, y que le aleja de la esquina derecha de nuestro
sofá.
Adoptar un gatito es una experiencia muy enriquecedora y amorosa,
pero no debe ser tomada a la ligera, pues necesariamente aportarán más trabajo
y alguna que otra trastada al día a día.
Sin embargo llenarán tu hogar de cariño incondicional, y
como dice la canción, "no es que la casa, no estuviera llena, pero si algo
faltaba, lo tenemos"
viernes, 14 de noviembre de 2014
PREMENOPAUSIA: EMPIEZA LA FIESTA
Este post quizás debería titularse "De cómo volverse
loca por causas ajenas a una misma, y no morir en el intento".
Lo de la fiesta que empieza, sería otra forma de verlo.
Y es que si nuestras hormonas femeninas nos habían
acompañado de un modo más o menos predecible, ahora empiezan a descontrolarse,
como si de una borrachera se tratase.
Tras la pubertad,habíamos logrado acostumbrarnos a
sus idas y venidas, a sus días buenos y malos, y los esperábamos con su ritmo
constante, con su cadencia conocida..."hoy todo es genial y yo estoy
estupenda", "hoy estoy fea y triste y el mundo me cae fatal", y
así cada mes, cada ciclo, pasábamos del bien al mal atravesando el regular, de
una manera placidamente cíclica.
Y un día, cuando rondas los cuarenta, un pequeño cambio,
apenas perceptible. Nada importante, quizás una pequeña modificación en la
duración de tu ciclo, quizás una menstruación más larga o abundante de lo
habitual. Pequeñas variaciones que se van instaurando, como leves vueltas de
tuerca.
Y poco a poco, naipe a naipe, el castillo va cambiando de
forma.
Alguna noche de verano te despertarás envuelta en sudor,
pensando que desde luego "ese" es el verano más caluroso de toda la
historia.
Inexplicablemente el resto de tu familia duerme placidamente en medio
del calor abrasador,¡ por Dios, si tu misma estás al borde de la auto combustión!.
Es como si algún ente maligno se dedicase a subir el
termostato, para bajarlo después. Y no sólo eso. Te esconde las cosas, hace que
olvides tus citas, los nombres de la gente...hasta las palabras a veces tardas
en encontrar. Puedes sentirte tremendamente ansiosa sin motivo aparente, y
sufres rachas de "terribilitis" y catastrofismo.
A veces hasta una leve sospecha pasa por tu mente :
"¿Me estaré volviendo loca?".
Hay algunas afortunadas para quienes este proceso de
transición de la vida fértil, a la infértil, no es una como una montaña rusa, y
lo viven con sosiego, sin apenas cambios notables.
Otras, sin embargo, notamos una metamorfosis kafkiana, ante
cuyos primeros síntomas, nos plantamos en la negación..."es imposible, soy
demasiado joven"...
Mientras, cierto desasosiego nos invade..."veamos, la
mujer pasa por unos 400 ciclos menstruales a lo largo de su vida. Digamos que
he consumido unos 380 (saco mi móvil en función calculadora), y que de los dos
ovocitos fertilizados, uno se presentará a la PAU este mismo curso, y el último
ya está en Secundaria"...
Y mientras piensas todo esto, te invade una especie de
vértigo...de incredulidad "¿me estoy convirtiendo en mi madre o lo que es
aún peor, me estoy convirtiendo en mi abuela?"...
Pues sí, "eso" que nunca iba a ocurrir, o al menos
"eso" en lo que no pensabas de una manera seria (inconscientemente
soñabas con que a TI se te arreglaría de algún modo... ¡caramba con lo
deportista que tu eres, y lo estupendamente que te conservas!), ha llegado.
¿Llevas meses con la ansiedad disparada?. ¿Te sientes triste
sin motivo aparente? Quizás tus niveles de progesterona se han desplomado. O
quizás sean los estrógenos. O ambos. O sufras de lo que se denomina
"predominio estrogénico". La disminución de tu reserva folicular,
hará descender tus niveles de algunas hormonas, rompiendo el equilibrio
antagónico con las otras.
Alternarás seguramente, ciclos ovulatorios, con ciclos
anovulatorios, y este vaivén afectará a muchas cosas, entre ellas a tu estado
de ánimo.
No estarían de más unos análisis hormonales.
Me he encontrado con cierta reticencia a solicitarlos, por
parte de los médicos.
Los protocolos son tan estrictos, que funcionan como una
cadena de montaje.
¿Mayor de 40 o 45?. Revisión, ecografía, mamografía.
¿Que sufres de ansiedad o palpitaciones?. Ansiolíticos.
¿Que estás triste, cansada, sin fuerzas?. Antidepresivos.
Ya está. Así funciona la cadena. No necesitas saber nada
más. Haz caso a tu médico y tómate los antidepresivos. Y si tienes las reglas
muy abundantes ponte un DIU hormonal, que es la bomba de bueno y frenará la
proliferación de tu endometrio. No preguntes mucho. Déjate llevar. No leas nada en internet que
hay muchas tonterías escritas.
Será que soy una rebelde, o una trastornada, pero nunca me
ha gustado esa tendencia al paternalismo,
a darle a la población la información que necesita (pero siempre
marcando ellos los límites de esa necesidad, como presuponiendo una capacidad
limitada de comprensión o de conocimientos).
Lo cierto es que no hay mucho publicado en español sobre la
premenopausia, o al menos no tanto como en inglés.
En lo que no hay duda es en que tu vida fértil toca a su fin.
De hecho, si aún no has sido madre y deseas serlo, deberías darte mucha prisa. Es posible que
ya estés incluso fuera de plazo. Las posibilidades de embarazo después de los
45 son muy bajas, casi milagrosas.
Poder se puede, mientras haya óvulos viables, pero los
riesgos son altos.
Has de pensar que tus óvulos te acompañan desde el
nacimiento y es posible que la mayor parte de los que quedan estén ya dañados,
por haber estado expuestos a la contaminación, a los químicos, a las radiaciones
que han pasado por ti, durante todos estos años. Por eso no es posible ser
donante de óvulos, si se tienen más de 35 años, y por eso también se aconseja
someterse una misma a ovodonación, en caso de querer embarazarse, superada
cierta edad.
Así que sí. Lamento decírtelo, pero estas transitando hacia
la menopausia, por un camino seguramente lleno de vaivenes, de sube y baja,
hasta que finalmente la montaña rusa se detenga, quizás dentro de unos meses, o
quizás dentro de unos años.
Habrá que ver cómo lo gestionamos...pero esa, es otra
historia.
domingo, 26 de mayo de 2013
AFTERWARDS (DESPUÉS) de Rosamund Lupton
Llegué a esta autora
por pura casualidad, y una vez más, buscando literatura moderna en versión
original.
Rosamund Lupton es una autora novel de nacionalidad británica,
que ha publicado hasta ahora dos novelas de gran éxito editorial.
Siguiendo la ley del mundo al revés, empecé por la segunda,
y llevando la contraria a la mayor parte de las críticas, me gustó más que la
primera.
Con la primera, SISTER (HERMANA), Lupton obtuvo el premio a la Mejor Novela Debut de su país,
en el año 2011, y fue considerada un best seller por algunos de los periódicos
británicos de mayor tirada.
Pero hablemos primero de su segunda novela, la que considero
más plena, más atractiva, mejor escrita.
AFTERWARDS, Después…
Narra la historia de una madre y su hija. Ambas postradas en
sendas camas de hospital, tras un gravísimo incendio que las mantiene
inconscientes. Esa inconsciencia física las conduce a una experiencia extra corpórea
que mantienen durante toda la novela. Nunca recuperan la consciencia y se
comunican alma con alma.
Es una novela intimista, donde se describen sentimientos,
relaciones…la evolución de la vida, del amor conyugal, del amor maternal
incondicional y extremo… y para quienes esto les resulte aburrido, una buena
dosis de intriga. A la vez que nos adentramos en los sentimientos de ambas, no perdemos de vista la investigación del
crimen que las ha llevado a la situación en la que se encuentran.
Es una novela que engancha desde el principio. Para quienes
estén interesados en leerla en versión original, utiliza un inglés dinámico,
correcto, moderno…una buena dosis de aprendizaje para los que nunca dejamos de
estudiar inglés.
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